BIODISEL, Planta venenosa impulsa la industria de los biocombustibles en México.

ROSARIO IZAPA, México (Reuters) - Durante toda su vida, el agricultor mexicano Gonzalo Cárdenas ha sembrado un pequeño arbusto de tallo largo que crece silvestre en el sur de México para formar una cerca natural alrededor de sus tropicales árboles frutales.

Pero ahora se sabe que la planta, jatropha, podría ser utilizada como combustible para aviones y el Gobierno mexicano busca que agricultores cultiven campos enteros para que se convierta en biodiésel.

La jatropha, conocida localmente como "piñón", crece sin cuidados especiales. Sus semillas ricas en aceites se están considerando como materia prima para biocombustible ya que la venenosa planta no compite con los cultivos alimenticios.

La semilla del piñón es la materia prima para la producción
de aceite que a su vez es la base para el biodiésel.

"Yo en todos los corrales tenía el piñón, no por negocio sino porque esto me sirve para que la gente no pase por ahí", dijo un exhausto Cárdenas, de 78 años, tras ayudar a una de sus vacas en un parto, en su pequeña granja en el poblado de Rosario Izapa en el sur de México.

La jatropha es originaria de México y Centroamérica, pero probablemente fue llevada a la India y Africa hace siglos por marineros portugueses convencidos de sus usos medicinales.

Ahora la India cultiva la planta masivamente, convirtiéndola en una fuente de energía verde utilizada para trenes y autobuses que contamina menos que el petróleo. México espera seguir su ejemplo.

El presidente Felipe Calderón firmó un acuerdo con su homólogo colombiano, Alvaro Uribe, en enero para construir una planta de biodiésel experimental de 14.5 millones de pesos (936,000 dólares) en el sur mexicano, con capacidad para producir 12,000 litros de biocombustible por día.

México aprobó el año pasado una ley para impulsar el desarrollo de biocombustibles que no sean una amenaza para los cultivos alimenticios y la Secretaría de Agricultura ya identificó unos 2.6 millones de hectáreas de tierras con alto potencial para producir jatropha.

"Si yo tuviera más hectáreas, yo metería esto porque dicen que es negocio", dijo Cárdenas, rodeado de árboles frutales.

La demanda por combustibles verdes podría aumentar luego de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, prometió invertir 150,000 millones de dólares en 10 años en infraestructura de energía renovable.