Los creadores del sistema calendárico

Algunos investigadores consideran que los constructores de Izapa pudieron haber sido los
creadores del sistema calendárico. Existen varios elementos y argumentaciones que dan
sustento a esta idea. Por ejemplo:

En cuanto al tonalpohualli, o ciclo de 260 días, no se ha podido aclarar satisfactoriamente hasta el momento si estaba basado en la observación de la naturaleza, o si resultaba más bien de la combinación de los ciclos rituales de 13 por 20 días. Sin embargo, hay una hipótesis sobre el origen solar de este ciclo que merece particular atención: en la latitud geográfica de 15ºN, la distancia entre los dos pasos del Sol por el cenit son 105 y 260 días respectivamente. Es de notar que en esta latitud se encuentran dos sitios mayas sumamente importantes: el gran centro clásico de Copán, en la frontera de Honduras con Guatemala, así como el sitio preclásico de Izapa en la costa pacífica del suroeste de Guatemala. Esta hipótesis implicaría que el calendario de 260 días fue inventado en esta región durante el primer milenio a.C.



Vale recordar que el “inicio del tiempo” o de “la cuenta del tiempo” (conocida por los
arqueólogos como la Cuenta Larga), habría comenzado precisamente el 13 de agosto del
año 3114 a.C, los días 13 de agosto y 29 de abril, dos fechas muy significativas para los pueblos mesoamericanos, se sucede el paso cenital del Sol en Izapa, lo que de alguna manera demuestra el origen astronómico del sistema calendárico mesoamericano que, como señalamos, pudo tener su origen en Izapa.

Este sistema fue tan significativo que muchos de los sitios más importantes de la antigua
Mesoamérica construyeron sus edificios siguiendo este concepto, ubicando y orientando
sus edificios como una conmemoración de los principios básicos del sistema calendárico.