ESTELA 5

Es una gran piedra grabada cuyo frontal ocupa 2,78 metros cuadrados, designada por los arqueólogos como Estela 5 de Izapa, encontrada juntamente con un importante altar de piedra. Varios expertos han reconocido su complicada escena (Fig. 1) como un «fantástico mito visual» relativo a la «génesis de la humanidad» en un Árbol de la Vida que crece junto a un río. Un anciano con barba sentado a la izquierda es el que cuenta este relato mítico-histórico, mientras un hombre de aspecto maya lo vuelve a contar desde la derecha (del observador de la estela).


Fig 1 Estela 5

La escena está llena de vegetación, pájaros y peces, así como de figuras humanas. Curiosamente, dos de las figuras centrales representan a hombres que tienen el rostro y los pies de elefante -un animal completamente desconocido en América. El de la izquierda interactúa con un olmeca con casco, lo cual refuerza nuestra opinión de que las colosales cabezas de piedra y los olmecas representados en ellas eran africanos.

Cuando se amplía la parte izquierda de la talla (Fig.2 a), se nos revelan detalles que consideramos que pueden ser pistas enormemente importantes. El hombre de la barba cuenta su historia sobre un altar que lleva el símbolo de la cuchilla umbilical; éste era el símbolo (Fig.2 b) por el cual se identificaba a Ninti (la diosa sumeria que ayudó a Enki a crear al hombre) en los sellos cilindricos y en los monumentos.


Fig 2

Cuando los dioses se repartieron la Tierra, a ella se le dio el dominio sobre la península del Sinaí, fuente de las apreciadas turquesas de los egipcios; éstos la llamaban Hathor y la representaban con cuernos de vaca, como en esta escena de la Creación del hombre (Fig.2 c). Estas «coincidencias» refuerzan la conclusión de que la estela de Izapa no ilustra otra cosa que los relatos del Viejo Mundo acerca de la Creación del hombre y del Jardín de Edén.

Y, por último, están las representaciones de las pirámides, de lados lisos, como las de Gizeh, en el Nilo, que aparecen aquí en la base de la talla, junto al río (Fig 2 a).