PRIMEROS ESTUDIOS


Los primeros reportes y trabajos sobre Izapa fueron realizados por los arqueólogos norteamericanos Karl Ruppert en la década de 1930, así como por el prestigiado arqueólogo A. V. Kidder de la Carnegie Institution. En 1941 fue visitado, descrito y fotografiado por Mathew Stirling, publicando sus reportes en 1943. Las primeras excavaciones en algunas estructuras se realizaron años más tarde por el arqueólogo Philip Drucker apareciendo publicados sus trabajos en 1947. En la década de 1960 exploraciones más sistemáticas fueron conducidas por distintos arqueólogos de la New World Archaeological Foundation, en ese entonces bajo la dirección del Dr. Garet Lowe.

Desde los trabajos iniciales realizados en el sitio se pudo confirmar la antigüedad e importancia de Izapa para comprender los procesos “transicionales” y de cambio entre la temprana civilización Olmeca y el Clásico Maya. De hecho, existen pocos sitios en México (La Venta, Chiapa de Corzo, entre algunos otros) y en Guatemala (Kaminaljuyu y Abaj Takalik, El Baúl), que comparten algunas de las características de Izapa, que permiten comprender el desarrollo la Mesoamérica prehispánica y en particular de la cultura maya.