a) Selvas medianas siempre verdes
Esta clase de selva es muy densa con muchos arbustos y generalmente
gran abundancia de helechos, algunos arbóreos, y de musgos
en la vegetación inferior y sobre troncos y rocas. Su altura
oscila de 15 a 30 metros y muchos de los árboles tienen hojas
algo coriáceas y brillantes.
Casi todas las especies arbóreas que la constituyen tienen
hojas persistentes, por lo que en ninguna época del año
se ven en ella árboles desnudos de follaje. Esta selva se
desarrolla en las laderas de serranías abruptas del volcán
Tacaná, entre los 1,200 y los 2, 300 m de altitud, a veces
aun más arriba, en los lugares donde las nieblas son casi
constantes. En estas partes del volcán el ambiente frío
y húmedo es uniforme a lo largo del año, las lluvias
son frecuentes en cualquier época del año y a menudo
en forma de lloviznas.
En la vegetación herbácea o arbustiva, mas exuberante
que en las selvas altas, hay muchas especies decorativas, provistas
algunas de hermosas flores, en los géneros Besleria (Gesneriáceas),
Bomarea (Amarilidáceas), Cavendishia (Ericáceas),
Centropongo (Campanulácea), Cephaelis (Rubiáceas),
. Son notables en los claros producidos por derrumbes, las enormes
y vistosas hojas de la capa de pobre (Gunnera insignis). Las orquídeas
y bromeliáceas epífitas son innumerables.
En esta clase de vegetación tambien es muy común
encontrar selvas de mano de león (Chiranthodendron pentadactylon)
que se encuentran en pequeñas zonas a lo largo de la Sierra
Madre y en especial alcanza su mejor desarrollo en las laderas del
volcán Tacaná, donde en ciertas partes constituye
casi un piso altitudinal de vegetación hacia los 2,400 ó
2,500 metros. El mano de león es el mismo árbol famoso
de las manitas o macpaxochitl de los aztecas; las
selvas en que dominan son densas y húmedas con altura media
de 20 a 25 m, los arboles tienen troncos cortos y gruesos. Sus flores
son muy características, con los estambres reunidos hacia
el centro de la flor formando una especie de mano.
b) Bosques de hojas planas y duras
(encinar).
El encinar constituye, junto con el pinar, la vegetación
más difundida en las tierras templadas de Chiapas, en la
zona del volcán Tacaná lo podemos encontrar desde
los 900 msnm de altitud. En la Sierra Madre por lo general los encinares
ocupan los terrenos de suelo más profundos y los pinares
los de suelo mas somero, pero se pueden encontrar mezclados encinos
y pinos.
Algunos ejemplos son Quercus corrugata, y Chanjale colorado (Quercus
oocarpa) ambos de grandes bellotas, forman manchas de encinar dentro
de la selva alta siempre verde o intercalados en la misma. Estos
encinares alcanzan gran altura en su estado primitivo, oscilando
entre los 35 y los 50 metros.
c) Bosque de hojas aciculares o escamosas
(pinar).
Esta clase de bosque, especialmente el pinar, constituye el tipo
de vegetación que cubre mayor superficie de las tierras templadas
y frías del territorio de Chiapas.
En el volcán Tacaná este tipo de vegetación
se encuentra solo en una pequeña porción territorial
ya que su límite superior es el límite de la vegetación
arbórea que en Chiapas, se encuentra situado hacia los 4,000,
ya casi en la propia cima (4,060 metros) donde se halla libre de
vegetación arbórea como consecuencia de un clima demasiado
frío que no permite su desarrollo. Son bosques generalmente
altos y uniformes, de pinos y ocotes.
Los pinares de Pinus hartwegii y Pinus rudis cubren por completo
los terrenos de clima muy frío situados entre los 2,800 metros
y el límite de la vegetación arbórea hacia
los 4,000 metros. Solamente en los lugares más escarpados
y húmedos entre los 2,800 y los 3,500 metros ceden lugar
a los bosques de romerillo (Abies guatemalensis). En la mayor parte
de los pinares la vegetación inferior está constituida
por praderas de gramíneas.
El bosque de romerillo (Abies guatemalensis), llamado también
pinabeto en la región del Soconusco y plumajatzit en el Zoque
de la zona de Tapalapa, se encuentra en Chiapas prácticamente
limitado a ciertas regiones, tal como la Sierra Madre donde estos
bosques están desarrollados en el cerro Malé y en
el Tacaná, entre los 3,000 y 3,500 metros.
La vegetación inferior del bosque de romerillo suele ser
muy densa y variada, con numerosas plantas herbáceas y arbustivas
provistas de flores de brillante colorido.
Los bosques de hojas escamosas comprenden las agrupaciones de ciprés
nuculpat (Cupressus lindeyyii), las de ciprés común
(Juniperus gamboana y juniperus comitana) y ciprés enano
(Juniperus standleyii). Los primeros se encuentran entre los 1,800
y 3,000 metros de altitud, en lugares generalmente húmedos
y de suelo profundo del volcán Tacaná. Generalmente
el ciprés
nuculpat no constituye agrupaciones uniformes, sino que se entremezcla
con el pinar o con los bosques de romerillo.
El ciprés enano forma matorrales de 0.5 a 2 metros de altura
en los lugares rocosos y extraordinariamente fríos que se
encuentran situados por encima del límite de la vegetación
arbórea en el volcán Tacaná, por encima de
los 4,000 metros.
d) Páramos de altura.
En Chiapas solamente se encuentra este tipo de vegetación
hacia la cumbre del Volcán Tacaná, pues en ninguna
otra parte del estado alcanza suficiente altitud para su desarrollo.
Los páramos se encuentran en los lugares descubiertos cerca
del límite de la vegetación arbórea hacia los
4,000 metros o por encima de dicho límite.
Este tipo de vegetación es semejante al zacatonal, sólo
que las gramíneas que lo constituyen son más bajas,
formando cuando están cercanas unas a otras una pradera.
e) Chusqueal.
Este tipo de vegetación nunca había sido reportado para México.
Consiste en una asociación de gramíneas de gran tamaño con aspecto
de bambú, en la que domina el género Chánjale. El Chusqueal aparece
sobre las paredes de cañadas pedregosas en áreas de clima templado
y frío. |